domingo, 9 de enero de 2011

La fe que creí perdida

Las sábanas me hablan de ti ofreciéndome el calor y el aroma que dejaste anoche,
Las paredes gritan tu nombre para ensordecer mi sueño, ese que no consigo conciliar...
Se oyen lejanos acordes que retumban en mi cabeza mientras le hago el amor a tu recuerdo, mi
voz ahogada susurrando un "Te quiero", mis manos ociosas dibujando amor en tu cuerpo.

Imágenes que se vislumbran al retirar este oscuro velo de indecisión y miedo, imágenes que
aparecen por el día, mientras por la noche mi único anhelo son tus besos. Busco un digno
sustituto que me ofrezca la mitad de la alegría que consigues tú con un solo gesto.

No es amor, ni locura; ni busco mapas en los que hallar mi sentimental cordura, no quiero
anclajes ni ataduras... Quería encontrar la fé que perdí, tirando años de devoción e
impotencia a la basura.

Y la encontré, en tu mirada pura, en tu rasgada voz desvistiendo sonrisas, en la inmersión
a mundos imperfectos donde las lecciones de vida son lo primero...


Aunque esto quede aquí, en palabras que barro junto con mis pensamientos, yo sé que
encontré la horma de mi zapato desgastado de patear el viento...


*Para ti*


(Gracias de nuevo a Yann Tiersen por mis diarreas mentales a altas horas de la noche!)

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